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- Calma mental y meditación |
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¿Qué es meditar? Empezaremos diciendo qué no es la meditación. Meditar no quiere decir “tener la mente en blanco” o vacía de pensamientos, ni luchar contra pensamientos negativos y perseguir los positivos. Nada de esto es meditar. Meditar es aprender a relacionarse con los pensamientos de una forma diferente a como lo hacemos habitualmente, es decir sin identificarnos con ellos. A través de la meditación se aprende a observar los pensamientos sin aferrarse a ellos y sin rechazarlos, de esta manera empezamos a percibir el espacio de nuestra conciencia y nos sentimos liberados del “ruido” mental que nos impide tener la paz interior que anhelamos. Al descubrir que somos más que nuestros pensamientos nuestro sentido de identidad se amplia y con ello nos liberamos progresivamente de muchas de nuestras neurosis. Es como si de repente una ola se diera cuenta que en realidad su verdadera identidad es la de ser océano.
¿Para qué sirve meditar? Con la meditación vamos a adiestrar nuestra mente mediante el cultivo de la atención, de esta manera, podemos llevar la mente hacia donde queremos desvinculándola de los pensamientos que nos provocan angustia y sufrimiento. Una mente que no está adiestrada es como un mono en una habitación vacía que va saltando de una pared a otra constantemente. Con la meditación fortalecemos la atención y con ello la capacidad de dirigir la mente hacia aspectos positivos que sean fuente de felicidad y no de sufrimiento. La meditación nos proporciona calma mental en la medida que aprendemos a mantener una actitud ecuánime ante el contenido de nuestra mente. Como dice un maestro budista, si tenemos un vaso de agua sucia y no la removemos, la suciedad queda depositada en el fondo y aparece la claridad del agua, de la misma manera si no “agitamos” la mente con nuestros pensamientos surge en nosotros de forma natural el estado de calma y serenidad correspondiente a nuestra auténtica naturaleza.
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