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CRISIS EMOCIONALES Y COMO SALIR FORTALECIDOS DE ELLAS
Qué es una crisis
Una crisis es una percepción de discontinuidad en nuestra estabilidad psicológica. Es una vivencia de interrupción en nuestra vida en algún ámbito concreto ( laboral, sentimental, familiar). Suele implicar un cambio inesperado, un antes y un después, que nos produce una sensación de urgencia en cuanto a elaborar una respuesta. Al intentar solucionar la situación de la manera que hacemos habitualmente y no poder hacerlo nos genera una sensación de impotencia, de ahí proviene precisamente la crisis, de no sentirnos preparados para poder afrontar el cambio. Si nos sintiéramos preparados ya no hablaríamos de crisis, sino de una transición más o menos fluida. Por lo tanto podemos decir que los aspectos que determinan una crisis son: - Cambio en la situación habitual - Percepción de que es un imprevisto e inesperado - Sensación de urgencia a la hora de elaborar una respuesta - Sentimiento de impotencia de que las cosas no sean como antes Hay un factor existencial en las crisis que nos hace ver que lo que es normal son estas discontinuidades y cambios en la vida, no que las cosas continúen como están. Ya lo han dicho muchos sabios a lo largo de la historia, como por ejemplo Confucio “el hombre sabio está atento a la impermanencia de todas las cosas” Si tenemos en cuenta este aspecto de la transitoriedad e impermanencia de la vida, estaremos más preparados para las crisis y aprenderemos a vivir con una cierta dosis de incertidumbre sabiendo incluso encontrarle sentido a la vida en medio de los cambios críticos que forman parte del proceso de vivir. El proceso de integración de vivencias críticas es inevitablemente doloroso, las emociones aflictivas ( miedo, rabia, tristeza) que las acompañan son respuestas normales que nos conectan con nuestras necesidades y nos ayudan a adaptarnos siempre y cuando nos relacionemos de una forma positiva con ellas para minimizar su daño y que no se conviertan en dañinas: ansiedad, resentimiento, depresión...etc Lo externo nos puede producir daño, las situaciones, las personas, pero las emociones y como respondemos con ella son responsabilidad nuestra. ¿ Qué hacemos entonces con ellas? Ante un suceso crítico que nos provoca emociones aflictivas lo importante es ACEPTAR Y RECONOCER estas emociones, aunque no nos gusten, sean las que sean, miedo, tristeza, rabia, confusión. Miro hacia mi interior y me pregunto: ¿cúal es la emoción que predomina en mi? Una vez he reconocido la emoción LE HAGO ESPACIO Y LA SIENTO en su intensidad sin reprimirla ni negarla ni escaparme de ella pero sin instalarme en la emoción ni alimentarla de manera que me deje arrastrar por sus efectos. Lo que suele suceder contrariamente en las situaciones críticas es que utilizamos mecanismos de defensa que más que ayudarnos a adaptarnos a la situación lo que hacen es desviar la atención de la ansiedad y otras emociones desagradables intentando minimizar el sufrimiento. A veces pueden ser útiles cuando el dolor es muy grande pero otras nos bloquean y nos impiden una evaluación de la realidad adecuada no permitiéndonos realizar los cambios necesarios para mejorarlas. Se trata por tanto en la medida de lo posible de percibir la emoción aunque duela sin que interfiera en las capacidades funcionales psicológicas ni en el plan de actuación. Es importante darse cuenta de lo que está pasando aunque fastidie y nos duela, la verdad nos hace libres. Cómo se superan las crisis y podemos salir fortalecidos de ellas. Asumir que la vida es incierta por naturaleza y transitoria y aceptar esta realidad aprendiendo a encontrarle el sentido a la vida aún en medio de los cambios. Darse cuenta que una crisis es una oportunidad para mejorar nuestras circunstancias externas y mejorar nuestras habilidades de afrontamiento creciendo como personas. Detectar para poder evitar los parásitos mentales que nos producen más sufrimiento en le medida que distorsionan la realidad y nos impiden adoptar una actitud constructiva ante la situación. Una cosa es responsabilizarse de la situación, que implica elaborar una respuesta y por tanto pasar a la acción y otra cosa es culparse, lo que implica juzgarse y criticarse. |